Señora Cristina Fernández de
Kirchner
En esta oportunidad quiero
decirle que estoy muy, pero muy enojada. Tal vez pensara que a las expresiones
a las que me voy a referir son menos
graves que en mis cartas anteriores, pero sabe que pasa, cuando agrede a la
clase media o alta, cuando niega la inflación, cuando dice que no hay cepo
cambiario o cuando menosprecia la universidad de La Matanza, hay alguien o
muchos que puede expresarse, pero cuando dice: “ los que bajaron de los
barcos hace poco más de 100 años, lo hicieron muertos de hambre”, ya
no queda ninguno vivo para poder defenderse
A los que llama muertos de hambre fueron nuestros
abuelos o bisabuelos, que llegaron a este país a trabajar de obreros, algunos
se dedicaron al comercio, se solventaban con sus ingresos no con los del
Estado.
Fue tan importante la inmigración
en 10 años, llegando más de un millón de inmigrantes, en especial
de España e Italia, que en la Constitución Nacional de 1853 se le otorgan a los
extranjeros todos los derechos civiles del ciudadano.
Esos extranjeros arribaron con
todas sus tradiciones y costumbres. A principios del siglo XX ocasionaron
conflictos sociales, que derivaron en huelgas, es así que durante la
presidencia de Roca se sanciona la ley que se conoce como Ley de Residencia,
que permitía la expulsión de los indeseables, en particular los militantes
sindicales.
Esta es nuestra historia, sabe
señora, cuando ud habla parece que Argentina nació en el 2003 y no es así.
A que llama muertos de hambre
amaron esta tierra y fue su lugar en el mundo, donde crearon sus familias,
tuvieron hijos, nietos y bisnietos que hoy son esa clase media o alta, porque
se nos enseño la cultura del trabajo, del estudio.
No se cansa de ofendernos y ahora
ofende a nuestros ancestros, los que bajaron de los barcos para hacer de
nuestra Argentina una Nación justa,
libre y soberana.
Esta es otra disculpa que
merecemos.
Octubre 2012