Sra Cristina F de Kirchner

Hoy ha sobrepasado todo lo que mis oídos pueden escuchar  y mi mente  encontrarle explicación, es IMPOSIBLE

Sabe Señora yo tengo memoria, pero memoria integral, no su memoria selectiva. Tengo más o menos su edad, por lo cual no me puede contar la “historia” yo la viví.

Jamás entenderá al pueblo, a los trabajadores, a los que opinan diferente, a los que ya no soportamos la soberbia, las agresiones de sus palabras, ni la corrupción de sus funcionarios, ni la No justicia de los jueces…

Ud se cree dueña de la verdad y sabe señora no es así, muchos argentinos queremos expresar nuestra verdad que es muy diferente a la que quiere mostrar. Utilizar al ex presidente, a Kosteki  y Santillán, es un golpe bajo para que sus aplaudidores cumplan con la función para  la cual han sido empleados. Termine de una vez con la AUH,  ello no es un merito es una limosna por el hecho que sus padres no tienen trabajo y  por ello debe pedir disculpas, no por los que no pudieron viajar.

Hoy le guste o no los trabajadores estuvimos de PARO, y ese paro fue NACIONAL, los trabajadores no fueron a trabajar porque estaban de paro y no porque no podían ir.

Las manifestaciones del 13 de octubre y del 8 de noviembre eran  Clase Media, después salió a festejar la noticias del Banco Mundial sobre la clase media argentina, pero esos datos son tan falsos como el propio INDEC que los genera y el Banco Mundial los publica, además so ser clase media es ganar de 10-40 dólares por día, no quiero ser clases media, no podría vivir no ayudar a mi familia.  Finalmente hoy, quienes hicieron paro, la clase media? No, los trabajadores.

Termine deagredir, insultar, al hablar de apriete,  y de una vez por todas no interprete  a su manera lo que sucede  el país, sabe si alguna vez llega a darse cuenta de lo que sucede ,  será TERRIBLE y lo peor será TARDE

Escuche, dialogue todavía ESTAMOS A TIEMPO




Por qué voy al 8N:


La democracia es un sistema de mayorías y minorías. Cuando la minoría es silenciada o avasallada el espacio de la democracia es ocupado por la dictadura o tiranía.
No soy golpista. Ni gorila. No pido que se vayan todos. Ni me interesa ir a agredir ni insultar a nadie. Soy respetuoso de las leyes, y de mis obligaciones. No me paga la derecha, ni Clarín, ni Macri. Simplemente me gusta tomar todas mis decisiones por mi mismo. Y eso incluye defender mis derechos. 
Por eso, este jueves, sólo pediré JUSTICIA. Justicia independiente. Justicia para todos.
Si en este país existiera verdaderamente la justicia, todo el resto de los problemas y conflictos desaparecerían, o por lo menos serían controlados.
Con Justicia, no habría corrupción, especialmente dentro del gobierno. Y cuando hubiese funcionarios corruptos estarían presos, como corresponde. No habría una violación sistemática de la Constitución Nacional ni de las leyes en vigencia. Ni se las intentaría modificar, o vetar, o derogar, según conveniencia. Ni funcionarios que no pueden justificar su patrimonio, comenzando por la misma presidente.
Con Justicia, los jubilados cobrarían el 82% que marca la ley vetada por la presidente actual, quien alegó, como hizo nuevamente el titular de la ANSES, que colapsaría el sistema provisional. Es curioso, que la caja de jubilaciones no tenga dinero para cumplir con su propósito, mientras que luego de allí salen miles de millones para financiar el fútbol para todos, aerolíneas, YPF, y cuanto plan populista se le ocurra al gobierno, mientras que miles de personas que aportaron toda su vida, ven pasar sus últimos años haciendo malabarismos para subsistir. Repito: aquellas personas que aportaron toda su vida. Porque si ahora la caja no cierra, es porque este gobierno le concedió el mismo beneficio a todos aquellos que jamás aportaron un centavo al estado, y obtienen su jubilación más rápido y sin descuento alguno, lo cual representa una burla para el resto.
Con Justicia, se vería reducida la inseguridad, que lejos de ser una sensación, es una realidad. En lo personal fui asaltado, secuestrado, tengo que lamentar un familiar asesinado en intento de robo, y otros hechos delictivos a personas allegadas. Y mientras este gobierno le echa la culpa a los medios, las estadísticas son cada vez más alarmantes. Y para que quede claro, los números de las estadísticas son en realidad vidas humanas que se perdieron por la ineptitud, negligencia y corrupción de los funcionarios, empezando por la cabeza del poder ejecutivo. Mientras tanto, los presos asisten alegremente a actos partidarios oficialistas como si nada; el narcotráfico está instalado definitivamente en nuestro país, financiando incluso campañas políticas.
Pero mientras la Justicia esté en manos de jueces vinculados con redes de prostíbulos, o que no puedan justificar sus ingresos, o fallen presionados por el Ejecutivo, nada cambiará para mejor.
Estamos en un país que habiendo sido ejemplo en materia de educación, actualmente el 50% de los adolescentes no termina el secundario. Nunca como en estos años la educación pública cedió tanto espacio a la enseñanza privada. La calidad educativa bajó a niveles paupérrimos. La Universidad de Buenos Aires, que históricamente estuvo entre las diez mejores universidades del mundo, actualmente no figura ni entre las diez primeras de Sudamérica. Y todos estos datos no los inventó Clarín, sino que salen de estudios de la UNESCO, OEA y otros organismos internacionales. Mientras tanto la presidente dice que la educación es uno de los ejes de este gobierno(¿?). No se hizo nada en materia educativa, excepto bastardear a los docentes, e intentar adoctrinar a los chicos con charlas de La Cámpora, lo cual, nuevamente, constituye una violación a la ley que lo prohíbe. Pero por supuesto, un gobierno populista sabe perfectamente que cuanto más ignorante sea el pueblo, más fácil de controlar y de manipular será.
EXIJO JUSTICIA. Que todos los corruptos, sea cual fuere el cargo que ocupe vayan a prisión. No me tranquiliza que personajes deplorables como Milagro Sala, Delía y Pérsico se pongan a bailotear burlonamente “somos buenos, somos buenos…”. No me van a convencer. 

Y seguramente no van a faltar los fundamentalistas defensores del relato oficial con sus dos respuestas ya clásicas, que repiten como autómatas: “aguantate porque ganamos con el 54%”, ó “formen un partido y ganen las elecciones”. Con respecto a la primera frase, que el actual gobierno haya ganado una elección con la mayoría absoluta, no le da derecho a hacer lo que quiera, sin buscar consenso, y mucho menos esquivar la legalidad de sus propuestas. Por un margen muy superior también ganó las elecciones Adolf Hitler, y sin embargo eso no justifica lo que vino después. Y por otro lado, lo que el gobierno y sus adeptos no entienden, es que se gobierna para todo el pueblo, los que lo votaron y los que no lo hicieron. Todos tenemos los mismos derechos. Y en cuanto a la segunda respuesta armada, hubiese sido bueno que le dijeran “formen un partido y ganen las elecciones” hace 40 años a los que hoy ocupan el gobierno; nos hubiésemos ahorrado mucha sangre y muchas vidas.

Y a esta altura resulta indignante, que luego de una década, no haya habido nunca la menor autocrítica. Siempre la culpa es de los medios, o de Magnetto, o de la oposición (como si existiera), o de lo 90, o del mundo. Es insultante la soberbia con que se manejan los funcionarios. Y nadie dividió tanto la sociedad argentina como lo ha hecho este gobierno, en forma permanente. 
Por eso, este jueves voy a estar en el obelisco pidiendo por Justicia. Justicia para todos… y todas.
M.L.

 (Tomado de la web)


Clase Media en Argentina y el informe del Banco Mundial


Creo que Nelson Castro lo ha expresado claramente en la editorial de cierre de su programa el día 15 de noviembre:







El tema que ha llenado líneas en los diarios y tiempo en discurso de la Presidente dice: 

De acuerdo al informe del Banco Mundial, la Argentina duplico la cantidad de integrantes de la clases media, siendo el país donde se nota el crecimiento entre los de América del Sur, tal como se expresa en el siguiente cuadro

La primer incógnita es ¿que es la Clase Media para el Banco Mundial?. 
El Banco Mundial define como Clase Pobre la que cobra 4 USD/ día, Vulnerable si cobra entre 4.10 USD/día y Clase Media entre 10-50 USD/ día, según se expresa en el próximo cuadro


El informe es elaborado con los datos del INDEC.

Conclusiones

  • Una persona que gana entre 10-50 dolares  por día en Argentina no puede vivir como vive la clases media en los demás países, aun en muchos de América del Sur
  • Los datos del INDEC no son confiables

La Película (17/11/2012)

Hoy se estrena la Pelicula sobre Kirchner, estas escenas, discursos, datos, estarán:




Es necesario ver todo, para tomar sus decisiones


Sra Cristina F de Kirchner
En esta semana, la anterior, un día u otro, ud y sus discursos en cadena nacional o inaugurando o entregando ….. (pongo los puntos suspensivos por se puede rellenar con lo que quiera), entrevistas u  opiniones los funcionarios de este gobierno o legisladores del FPV, me invitan a leerlos o escucharlos, quiero entenderlos y sabe no puedo.
No crea que no me lo he replanteado, soy ignorante? Instruida soy,  tengo un título universitario y un posgrado, eso no me salva que pueda ser ignorante si como tal se aplica a “no saber algo o tener un conocimiento imperfecto sobre algo” , sería entonces ausencia o carencia.
Ello me ha llevado a profundizar la búsqueda de información. Primero comentare sus palabras : Ud dice “nosotros creemos en nuestro proyecto político” y antes  había dicho: “el verdadero problema de la sociedad es la falta de una dirigencia política que los represente con un modelo alternativo con el cual podamos debatir y decidir”… “que se encarguen de generar un proyecto político. Este proyecto es de inclusión, aun de los que no están de acuerdo”.
Surgen una serie de interrogantes:
-          ¿los que apoyan su proyecto no son sociedad?
-          ¿ Uds. no son dirigentes?
-          ¿algunos gobernadores o el jefe de gobierno que quieren dialogar no los considera representantes, habiendo ganado las elecciones de su distrito?
-          ¿se refiere a inclusión social?
-          ¿Quiénes no están de acuerdo?
Sus palabras tienen siempre un tinte critico y de enfrentamiento, en cartas anteriores le expuse el tema de los planes y la AUH, no vale la pena insistir en ello, solo recordarle que sus palabras en lugar de aunar a los argentinos crea divisiones. Si  consideran que hay trabajadores que son abusados en sus tareas, horarios y sueldos porque no se ocupa de investigar y juzgar a esos “patrones”, puesto que si no arranca el mal de raíz seguirán cometiendo infracciones a las leyes de trabajo
Brevemente me referiré a algunas expresiones de funcionarios y legisladores. El diputado Larroque insultando a con adjetivo de “narcosocialistas”, Felettti amenazante “no vamos a permitr…”, Randazzo llamando “energúmenos” a delegados ferroviarios, De Vido frente a la crisis energética “quien bajo la palanca”, el senador Aníbal Fernández “parecía mas una terapia de grupo….”   y la frutilla de la torta el canciller más que por lo que dice, por el desconocimiento que evidencia de las actividades de los barcos escuela fura del mar territorial.
Luego de mi resumido análisis, me autoconvenci que no soy ignorante, soy alguien que piensa diferente del gobierno, que la sociedad está formada por los más de 40 millones de argentinos, que hay algunos representantes políticos que podrían exponer sus proyectos, analizarlos con ud, que no son unánimes de los fue fuimos a la manifestación del 8N.


Fernando Peña (20 de junio 2006)


Cristina, mucho gusto. Mi nombre es Fernando Peña, soy actor, tengo 45 años y soy uruguayo. Peco   inocente si pienso que usted no me conoce, pero como realmente no lo sé, porque no me cabe duda que debe de estar muy ocupada últimamente trabajando para que este país salga adelante, cometo la formalidad de presentarme. Siempre pienso lo difícil que debe ser   un país… Yo seguramente trabajo menos de la mitad que usted y a veces me encuentro aturdido por el estrés y los problemas. Tengo un puñado de empleados, todos me facturan y yo pago IVA, le aclaro por   dudas, y eso a veces no me deja dormir porque ellos están a mi cargo. ¡Me imagino usted! Tantos millones de personas a su cargo, ¡qué lío, qué hastío! La verdad es que no me gustaría estar en sus zapatos. Aunque le confieso que me encanta travestirme, amo los tacos y algunos de sus zapatos son hermosísimos. La felicito por su gusto al vestirse. 

Mi vida transcurre de una manera bastante normal: trabajo en una radio de siete a diez de la mañana, después generalmente duermo hasta la una y almuerzo en mi casa. Tengo una empleada llamada María, que está conmigo hace quince años y me cocina casero y riquísimo, aunque a veces por cuestiones laborales almuerzo afuera. Algunos días se me hacen más pesados porque tengo notas gráficas o televisivas o ensayos, pruebas de ropa, estudio el guión o preparo el programa para el día siguiente, pero por lo general no tengo una vida demasiado agitada. 

Mi celular suena mucho menos que el suyo, y todavía por suerte tengo uno solo. Pero le quiero contar algo que ocurrió el miércoles pasado. Es que desde entonces mi celular no deja de sonar: Telefe, Canal 13, Canal 26, diarios, revistas, Télam… De pronto todos quieren hablar conmigo. Siempre quieren hablar conmigo cuando soy nota, y soy nota cuando me pasa algo feo, algo malo. Cuando estoy por estrenar una obra de teatro –mañana, por ejemplo– nadie llama. Para eso nadie llama. Llaman cuando estoy por morirme, cuando hago algún “escándalo” o, en este caso, cuando fui palangana para los vómitos de Luis D’Elía. Es que D’Elía se siente mal. Se siente mal porque no es coherente, se siente mal porque no tiene paz. Alguien que verbaliza que quiere matar a todos los blancos, a todos los rubios, a todos los que viven donde él no vive, a todos lo que tienen plata, no puede tener paz, o tiene la paz de Mengele. 

Le cuento que todo empezó cuando llamé a la casa de D’Elía el miércoles porque quería hablar tranquilo con él por los episodios del martes: el golpe que le pegó a un señor en la plaza. Me atendió su hijo, aparentemente Luis no estaba. Le pregunté sencillamente qué le había parecido lo que pasó. Balbuceó cosas sin contenido ni compromiso y cortó. 

Al día siguiente insistí, ya que me parecía justo que se descargara el propio Luis. Me saludó con un “¿qué hacés, sorete?” y empezó a descomponerse y a vomitar, pobre Luis, no paraba de vomitar. ¡Vomitó tanto que pensé que se iba a morir! Estaba realmente muy mal, muy descompuesto. Le quise recordar el día en el que en el cine Metro, cuando Lanata presentó su película Deuda, él me quiso dar la mano y fui yo quien se negó. Me negué, Cristina, porque yo no le doy la mano a gente que no está bien parada, no es mi estilo. Para mí, no estar bien parado es no ser consecuente, no ser fiel. 

Acepto contradicciones, acepto enojos, peleas, puteadas, pero no tolero a las personas que se cruzan de vereda por algunos pesos. No comparto las ganas de matar. El odio profundo y arraigado tampoco. Las ganas de desunir, de embarullar y de confundir a la gente tampoco. Cuando me cortó diciéndome: “Chau, querido…”, enseguida empezaron los llamados, primero de mis amigos que me advertían que me iban a mandar a matar, que yo estaba loco, que cómo me iba a meter con ese tipo que está tan cerca de los Kirchner, que D’Elía tiene muuuucho poder, que es tremendamente peligroso. Entonces, por las dudas hablé con mi abogado. ¡Miabogado me contestó que no había nada qué hacer porque el jefe de D’Elía es el ministro del Interior! Entonces sentí un poco de miedo. ¿Es así Cristina? Tranquilíceme y dígame que no, que Luis no trabaja para usted o para algún ministro. Pero, aun siendo así, mi miedo no es que D’Elía me mate, Cristina; mi miedo se basa en que lo anterior sea verdad. ¿Puede ser verdad que este hombre esté empleado para reprimir y contramarchar? ¿Para patotear? ¿Puede ser verdad? Ése es mi verdadero miedo. De todos modos lo dudo. 

Yo soy actor, no político ni periodista, y a veces, aunque no parezca, soy bastante ingenuo y estoy bastante desinformado. Toda la gente que me rodea, incluidos mis oyentes, que no son pocos, me dicen que sí, que es así. Eso me aterra. Vivir en un país de locos, de incoherentes, de patoteros. Me aterra estar en manos de retorcidos maquiavélicos que callan a los que opinamos diferente. Me aterra el subdesarrollo intelectual, el manejo sucio, la falta de democracia, eso me aterra Cristina. De todos modos, le repito, lo dudo. 

Pero por las dudas le pido que tenga usted mucho cuidado con este señor que odia a los que tienen plata, a los que tienen auto, a los blancos, a los que viven en zona norte. Cuídese usted también, le pido por favor, usted tiene plata, es blanca, tiene auto y vive en Olivos. A ver si este señor cambia de idea como es su costumbre y se le viene encima. Yo que usted me alejaría de él, no lo tendría sentado atrás en sus actos, ni me reuniría tan seguido con él. 

De todas maneras, usted sabe lo que hace, no tengo dudas. No pierdo las esperanzas, quiero creer que vivo en un país serio donde se respeta al ciudadano y no se lo corre con otros ciudadanos a sueldo; quiero creer que el dinero se está usando bien, que lo del campo se va a solucionar, que podré volver a ir a Córdoba, a Entre Ríos, a cualquier provincia en auto, en avión, a mi país, el Uruguay… por tierra algún día también. 

Quiero creer que pronto la Argentina, además de los cuatro climas, Fangio, Maradona y Monzón, va a ser una tierra fértil, el granero del mundo que alguna vez supo ser, que funcionará todo como corresponde, que se podrá sacar un DNI y un pasaporte en menos de un mes, que tendremos una policía seria y responsable, que habrá educación, salud, piripipí piripipí piripipí, y todo lo que usted ya sabe que necesita un país serio. No me cabe duda de que usted lo logrará. También quiero creer que la gente, incluso mis oyentes, hablan pavadas y que Luis D’Elía es un señor apasionado, sanguíneo, al que a veces, como dijo en C5N, se le suelta la cadena. Esa nota la vio, ¿no? Quiero creer, Cristina, que Luis es solamente un loco lindo que a veces se va de boca como todos. Quiero creer que es tan justiciero que en su afán por imponer justicia social se desborda y se desboca. Quiero creer que nunca va a matar a alguien y que es un buen hombre. Quiero creer que ni usted ni nadie le pagan un centavo. Quiero creer que usted le perdona todo porque le tiene estima. Quiero creer que somos latinos y por eso un tanto irreverentes, a veces también agresivos y autoritarios. Quiero creer que D’Elía no me odia y que, la próxima vez que me lo cruce en un cine o donde sea, me haya demostrado que es un hombre coherente, trabajador decente con sueldo en blanco y buenas intenciones. 

Cuando todo eso suceda, le daré la mano a D’Elía y gritaré: “Viva Cristina”… Cuántas ganas tengo de que todo eso suceda. ¿Estaré pecando de inocente e ingenuo otra vez? Espero que no. 

La saluda cordialmente, 

Fernando Peña" 
(QEPD) 

Carta Sra Giacchino 31 de julio 2012


31 de julio 2012
Dra. D. Cris­tina Fer­nán­dez De Kirchner
” La Inves­ti­dura Presidencial”
Señora Pre­si­dente:
Per­te­nezco a la gene­ra­ción de “educandos“de aque­lla ESCUELA PÚBLICA ARGEN­TINA, que fuera ejem­plo para el mundo y de la cual, segu­ra­mente pudo abre­var en su niñez y adolescencia.
Allí nos ense­ña­ron y lo recor­dará, a res­pe­tar pro­fun­da­mente la INVES­TI­DURA PRE­SI­DEN­CIAL, fuera quien fuese el que deten­tara la máxima dig­ni­dad en el gobierno de la Nación.
Hoy, ese res­peto ha des­a­pa­re­cido en mí, como con­se­cuen­cia de que en usted, ya ha des­a­pa­re­cido. Arranca a jiro­nes con sus acti­tu­des esa inves­ti­dura y deja al des­cu­bierto solo a una “mujer des­nuda, ves­tida de negro”, sober­bia y débil; grande y pequeña; temeraria y asustada; valiente y cobarde; apa­sio­nada y fría, cus­to­diada y sola…
Solo eso, una mujer y a esa mujer me dirijo, como a una más de mi “género”. Dos muje­res: usted y yo. Una joven y una vieja, una rica y una pobre, una fea y una linda ¿?, una “con la suma del poder público “y la otra sim­ple ciu­da­dana. Dos muje­res a las cua­les solo las une el man­dato evan­gé­lico: “AMAOS LOS UNOS A LOS OTROS”
Los jiro­nes de su INVES­TI­DURA PRE­SI­DEN­CIAL, los ha ido dejando a tra­vés de sus reite­ra­das apa­ri­cio­nes en eso que ha dado en lla­mar “CADENA DEL MIEDO Y LA SUMI­SIÓN” y que yo llamo“ CADENA DE LA VER­GÜENZA NACIONAL”.
Cuando ante los micró­fo­nos y las cáma­ras des­ga­rra su inves­ti­dura con alu­sio­nes vul­ga­res de pésimo gusto, cuando hace son­ro­jar a sus minis­tros que esbo­zan son­ri­sas bobas ya sea por su nom­bre, el “bonete” o su, aspecto imberbe, cuando grita des­tem­plada a un cama­ró­grafo, cuando entona ridícu­los estribillos “Teresa, pone la mesa“ y “como me gus­tan tus mila­ne­sas… “, cuando che­chea a per­so­na­jes, cuando ridi­cu­liza a sus obse­cuen­tes aplau­di­do­res, cuando se con­to­nea con la “scola”, cuando encar­niza a fun­cio­na­rios extran­je­ros… aque­lla dig­ni­dad con­que la dis­tin­guiera un 54% incóg­nito, se estre­lla en mil peda­zos en las pan­ta­llas de TV, aun­que a usted le importe “un pito… ”
Pero esas serian nimie­da­des al lado de sus gran­des anun­cios en que todos y todas que­da­mos invo­lu­cra­dos y expec­tan­tes. Cree erró­nea­mente que es la maes­tra ciruela de los 40 millo­nes de todos y todas, que pobla­mos esta tie­rra de ben­di­ción que Dios nos diera y es así como temas urgen­tí­si­mos: la Salud, la Edu­ca­ción, la Inse­gu­ri­dad, que­dan rele­ga­dos ante pro­me­sas y cifras y por­cen­ta­jes incom­pren­si­bles de difí­cil cum­pli­miento y peor imple­men­ta­ción. Inventa vue­los sema­na­les a MAL­VI­NAS, pide la exhu­ma­ción de cadá­ve­res de “tumba de gue­rra”, dis­pa­ra­tes inter­na­cio­na­les que afec­tan la heroica gran­deza de una GUE­RRA JUSTA. La Eco­no­mía ultra­jada por la corrup­tela al más alto nivel. Danza de dóla­res y pesos que afecta a un “abuelo amarrete “pero hace son­reír a quie­nes desde la pre­benda de dudoso ori­gen, pre­ten­den emu­lar a los pode­ro­sos de la tie­rra, poniendo de mani­fiesto, lamen­ta­ble­mente aquel viejo dicho: “LO QUE NATURA NON DA…
Y es así como por la CADENA DE LA VER­GÜENZA NACIONAL “corrige, des­miente, miente, exa­gera, denosta, escra­cha, con­funde, se vic­ti­miza, abruma, abu­rre, induce al odio y la ven­ganza, pro­mete y se refu­gia en los aplau­sos opor­tu­nis­tas de sus incon­di­cio­na­les segui­do­res para rego­cijo de una opo­si­ción opaca a la que va sacando de su ostra­cismo con un “ele­fante rosa”.
Tal vez olvida usted, que esa INVES­TI­DURA PRESIDENCIAL que detenta es el fruto de una DEMO­CRA­CIA recu­pe­rada con la sagrada vida de argen­ti­nos, que siguiendo su BAN­DERA, en el dolor de la gue­rra, en el cum­pli­miento del deber, en su entrada sublime a la GLO­RIA, en su pos­trer beso a la CRUZ, gri­ta­ron desde el 2 de Abril del 82 y para siem­pre, en aquel pedazo irre­dento, bello, frío, indó­mito de MALVINAS
¡¡¡ VIVA LA PATRIA !!!
Para todos los argen­ti­nos, entre los cua­les, está usted a quien se le otorgó la cus­to­dia de esa INVES­TI­DURA PRE­SI­DEN­CIAL, para res­pe­tarla y hacerla res­pe­tar. Y entre los que estoy yo, que des­gra­cia­da­mente ya per­dió el res­peto a esa INVES­TI­DURA PRESIDENCIAL…
Ruego a la STMA VIR­GEN DE LUJAN, PATRONA DE LA ARGEN­TINA, recu­pe­re­mos, usted y yo y todos y todas, ese res­peto per­dido en las tinie­blas de la incom­pren­sión y que en un pasado no muy lejano fuera para­digma de un futuro mejor “para todos los hom­bres del mundo”…
A esa “mujer des­nuda, ves­tida de negro”, vaya mi reflexión
Autor: María Delicia Rearte de Giachino 

Madre del Sr. CFIM(Pm)D Pedro Edgardo Giachino
DNI: 1605228